©2013, Ana Delia Carrillo
Resulta que quería contarles qué onda con la mesa redonda pero, a pesar de que llegamos (el mismísimo Porcayo y yo) con una hora de anticipación al DF, este monstruo de ciudad se encargó de que llegáramos tarde. La culpa de todo la tiene el Metro. Por fin, después de hora y cuarto desde Blvd. Aeropuerto hasta Camarones, y de ahí a la Explanada de la Delegación Azcapotzalco, hicimos nuestra entrada triunfal. Bueno, entrada triunfal la de Porcayo, que fue ovacionado a su llegada al podio. Y claro, como llegó tarde, el micrófono fue puesto en sus manos a manera de castigo. Algo así como: ya que no tienes idea de qué estamos hablando, es tu turno de decir lo primero que se te ocurra, así, en caliente, sin decir agua va. Y de ahí la conversación viajó desde la evasión de la realidad hasta las distopías, pasando por la twitteratura (don Zárate, por supuesto), los mal llamados subgéneros (ciencia ficción, terror, fantasía, literatura fantástica y demás etiquetas) y la crítica a las sociedades actuales a través de escenarios alternos. Se puso intenso el asunto. Y eso que BEF El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, un favorito de esta Langosta Posteada.
(Bernardo Fernández) aún no llegaba. Sí, también quedó atrapado en las entrañas del Metro y llegó aún más tarde. Y claro, recibió el mismo trato que Porcayo, directo al micrófono. Pero salió bien librado. Y así, saltando de tema en tema, se les unió Paco Ignacio Taibo II, que para rematar, dijo que no había más que literatura buena o mala, y que entre su lista de libros favoritos siempre había autores de ciencia ficción. Su ejemplo más claro:
La plática estaba rica, y curiosamente seguía llegando gente. Había parados, a falta de sillas y yo pensaba, qué chido, la ciencia ficción conquistando nuevos lectores cuando, a lo lejos, se oye un silbido de esos que abundaban en el cine cuando no empezaba la función a tiempo. Ahí supe la verdad: después de la mesa redonda venía el concierto de Real de Catorce, y la raza ya estaba impaciente. Pero Paco Ignacio, entre broma y broma los calmó, todavía dio tiempo de una ronda de preguntas y respuestas, que más que preguntas eran casi casi postulados filosóficos de los espectadores, y más que respuestas eran debrayes sobre el tema de la pregunta, pero eso es otra historia. Ésta terminó en punto de las 19:26 (hora de PIT II) con un nutrido aplauso, mitad por la mesa redonda, mitad de gusto por el concierto, y la banda cienciaficcionera, que ahora sólo coincide en eventos como éste, decidió celebrar con un pozolito y cervezas.
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Día 1
Todo estaba listo para que diera inicio la Mesa Redonda de Ciencia Ficción en la 4ª Feria del Libro Internacional en Azcapotzalco. Las filas de sillas casi llenas, algo inusual cuando de presentaciones, mesas redondas y demás actividades que tengan que ver con literatura… y si a eso le sumamos el término “ciencia ficción”… pues bueno, la asistencia tiende a disminuir notablemente. En fin, el caso es que había gente y los cienciaficcioneros no iban a desperdiciar tan maravillosa oportunidad. Además, los invitados estaban de lujo: Elia Barceló, Irving Roffe, José Luis Zárate, Francisco Haghenbeck, Bef y Gerardo Horacio Porcayo.Resulta que quería contarles qué onda con la mesa redonda pero, a pesar de que llegamos (el mismísimo Porcayo y yo) con una hora de anticipación al DF, este monstruo de ciudad se encargó de que llegáramos tarde. La culpa de todo la tiene el Metro. Por fin, después de hora y cuarto desde Blvd. Aeropuerto hasta Camarones, y de ahí a la Explanada de la Delegación Azcapotzalco, hicimos nuestra entrada triunfal. Bueno, entrada triunfal la de Porcayo, que fue ovacionado a su llegada al podio. Y claro, como llegó tarde, el micrófono fue puesto en sus manos a manera de castigo. Algo así como: ya que no tienes idea de qué estamos hablando, es tu turno de decir lo primero que se te ocurra, así, en caliente, sin decir agua va. Y de ahí la conversación viajó desde la evasión de la realidad hasta las distopías, pasando por la twitteratura (don Zárate, por supuesto), los mal llamados subgéneros (ciencia ficción, terror, fantasía, literatura fantástica y demás etiquetas) y la crítica a las sociedades actuales a través de escenarios alternos. Se puso intenso el asunto. Y eso que BEF El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, un favorito de esta Langosta Posteada.
(Bernardo Fernández) aún no llegaba. Sí, también quedó atrapado en las entrañas del Metro y llegó aún más tarde. Y claro, recibió el mismo trato que Porcayo, directo al micrófono. Pero salió bien librado. Y así, saltando de tema en tema, se les unió Paco Ignacio Taibo II, que para rematar, dijo que no había más que literatura buena o mala, y que entre su lista de libros favoritos siempre había autores de ciencia ficción. Su ejemplo más claro:
La plática estaba rica, y curiosamente seguía llegando gente. Había parados, a falta de sillas y yo pensaba, qué chido, la ciencia ficción conquistando nuevos lectores cuando, a lo lejos, se oye un silbido de esos que abundaban en el cine cuando no empezaba la función a tiempo. Ahí supe la verdad: después de la mesa redonda venía el concierto de Real de Catorce, y la raza ya estaba impaciente. Pero Paco Ignacio, entre broma y broma los calmó, todavía dio tiempo de una ronda de preguntas y respuestas, que más que preguntas eran casi casi postulados filosóficos de los espectadores, y más que respuestas eran debrayes sobre el tema de la pregunta, pero eso es otra historia. Ésta terminó en punto de las 19:26 (hora de PIT II) con un nutrido aplauso, mitad por la mesa redonda, mitad de gusto por el concierto, y la banda cienciaficcionera, que ahora sólo coincide en eventos como éste, decidió celebrar con un pozolito y cervezas.

















